La celebración de Gales por la
clasificación para la Eurocopa se hizo viral. La razón: la bandera con la que
posaron los jugadores. Más bien, el mensaje de la misma: “Wales, Golf, Madrid: in that order”; es decir, Gales, Golf y
Madrid, por este orden. Mensaje en alusión a unas declaraciones de Pedja
Mijatovic sobre Gareth Bale en la Cadena Ser de finales de octubre.
El montegrino dijo lo siguiente sobre
Bale: “Primero piensa en su Selección,
luego en el golf y después quizás en el Real Madrid”. Y la Selección de
Gales eligió la mofa para defender a Bale de su profesionalidad ante la
acusación del montenegrino. Bale, además, estuvo en el mismo centro de la
bandera, feliz como el que más. Exultante por la clasificación y riéndose de la
crítica junto a sus compañeros. Fue su particular respuesta, no exenta de
controversia.
A este capítulo, se unen varios que
también trajeron polémica. Por un lado, unas afirmaciones de Bale de hace escasos
días: “Me emociona más jugar con Gales.
Hablo mi idioma y me siento más cómodo”. Y, por otro lado, el hecho de que Bale no
juegue con el Real Madrid desde el pasado parón de selecciones. De hecho,
volvió a entrenarse y reapareció con Gales en este parón. Entre medias, las
declaraciones de Zidane antes de medirse al Eibar sobre Bale y James, que también
estuvo en una situación parecida: “Bale y James no tienen lesión, pero no están
disponibles”.
En definitiva, estos capítulos
sitúan a Bale en el disparadero en el Real Madrid y, sobre todo, con sus
aficionados. Jonathan Barnett, representante de Bale, afirmó que la celebración
con la bandera iba destinada a los medios y no al Real Madrid. Por su parte, Dimitar
Berbatov, ex futbolista del Manchester United, fue claro y tajante al respecto:
“Fue tonto por celebrarlo con esa
bandera, no era necesario porque ha creado una polémica innecesaria”. Tiene
razón Berbatov. Si, por ejemplo, Bale hubiera mostrado la típica imagen de amor
al Real Madrid en las redes sociales, ahora no tendría a buena parte de la
afición blanca en contra. Lo de la bandera es una broma, pero graciosa para Gales y sus hinchas y de mal gusto para el hincha del Madrid. En definitiva, la bandera y la preferencia a jugar con Gales han
incrementado el malestar con el expreso
de Cardiff por parte de la afición y del club, por mucho que de puertas hacia fuera no se ponga de manifiesto.
Estos movimientos no son más que
la constatación de que la relación entre el galés y el Real Madrid vive un
momento crítico, al borde de la ruptura. Todo hacía indicar que los caminos
iban a separarse el pasado verano. Pero Bale se quedó y empezó con energía la
temporada. Parecía todo arreglado, pero a la mínima han saltado chispas. Bale
ahora tendrá que lidiar con unos aficionados que están cabreados con él. Lo
mejor para el galés y el Real Madrid sería una salida en el mercado de invierno,
de la que ya se empieza a especular. El Tottenham, con Mourinho a la cabeza, le
espera en lo que sería el regreso a su antiguo club y a la Premier. En España,
pese a los años que lleva, no se le ha visto integrado y ni se ha esforzado por
aprender el idioma. En suelo británico, su hábitat, volvería a sentirse feliz,
quizás tanto como con Gales.
Manuel Monfort Marzá
MotivaGoal
Twitter: @Manuelmonfort
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